Descubrimiento
Recorremos el proceso con quien lo ejecuta, revisamos qué datos hay y en qué estado, y acordamos qué número tiene que moverse para que el proyecto valga la pena.
Desarrollo de software a la medida
Doce años y más de cincuenta proyectos haciendo software que se usa todos los días en empresas mexicanas: sistemas de gestión, interfaces entre plataformas que no se hablaban, portales y aplicaciones móviles. Llegamos con el proceso ya entendido y medido, no a levantar requerimientos con una plantilla.
La diferencia que importa
Esa forma de trabajar salió del sector automotriz, donde un sistema mal entregado detiene un piso de ventas completo.
Qué construimos
No hacemos prototipos bonitos ni demos de escaparate. Hacemos software que se usa desde el primer día, con datos reales y gente que depende de él para trabajar.
Hacemos hablar sistemas que no se hablaban: DMS, ERP, CRM, plataformas de inventario, facturación y servicios de terceros. Es el trabajo menos vistoso y el que más problemas resuelve.
Cuando ninguna plataforma del mercado se ajusta a cómo operas, se construye desde cero: el proceso manda y el sistema se adapta, no al revés.
Si la base estándar te sirve pero le falta tu parte diferenciadora, desarrollamos ese módulo encima sin romper las actualizaciones.
Portales de clientes y proveedores, catálogos, cotizadores y tiendas conectadas a tu inventario y a tu facturación real.
Android e iOS para quien trabaja fuera de un escritorio: piso de venta, almacén, reparto, técnicos en campo.
También tomamos sistemas que ya existen —hechos por alguien más— para estabilizarlos, documentarlos y seguir desarrollándolos.
Cómo contratarnos
La diferencia no es de precio, es de certidumbre. Si sabes exactamente qué necesitas, conviene cerrar el alcance. Si vas a ir descubriendo el camino o el trabajo no se acaba, conviene el equipo.
Definimos qué se entrega, en cuántas etapas y a qué costo. Tú sabes el número final desde el principio y nosotros cargamos con el riesgo de estimarlo bien.
Te conviene siTienes un problema acotado, un presupuesto que aprobar y necesitas saber el costo total antes de empezar.
Pones a trabajar desarrolladores nuestros como si fueran de tu plantilla: tus prioridades, tus juntas, tu ritmo. Se cobra por perfil al mes y creces o reduces el equipo según el momento.
Te conviene siTienes trabajo continuo, prioridades que cambian, o ya tienes equipo interno y necesitas capacidad extra sin ampliar nómina.
Cómo trabajamos
La mayoría de los proyectos de software fracasan por lo mismo: el cliente ve el resultado hasta el final, cuando ya no hay tiempo ni presupuesto para corregir. Por eso entregamos en pedazos revisables desde la segunda semana.
Recorremos el proceso con quien lo ejecuta, revisamos qué datos hay y en qué estado, y acordamos qué número tiene que moverse para que el proyecto valga la pena.
Definimos cómo se va a construir, con qué se integra y en qué orden conviene entregarlo para que lo más útil llegue primero.
Cada dos semanas hay algo que puedes abrir y usar. Tu equipo lo prueba con datos reales mientras seguimos construyendo, no después.
Migración de datos, capacitación al equipo que lo va a operar y acompañamiento en las primeras semanas, que es cuando salen los detalles reales.
Un sistema vivo cambia. Mantenemos, corregimos y desarrollamos lo nuevo con el mismo equipo que ya conoce tu operación.
Sin amarres
Se entrega en tu repositorio, a nombre de tu empresa. No hay licencia de uso ni versión que solo nosotros podamos tocar.
Escrito de forma que otro equipo pueda continuarlo. Si algún día decides cambiar de proveedor, puedes hacerlo.
Servidores, dominios, cuentas de terceros y bases de datos quedan a tu nombre. Nosotros solo tenemos los accesos que nos autorices.
Si algo sale de alcance, se cotiza aparte y lo apruebas antes de que se construya. Nunca aparece en la factura sin avisar.
Preguntas
Depende del alcance, y cualquiera que te dé un número sin ver tu operación está adivinando. Lo que sí podemos comprometer es la forma: propuesta por escrito, desglosada por partida y comparable con otras. El diagnóstico previo no tiene costo y sirve justo para dimensionarlo.
Pasa casi siempre, y por eso entregamos por etapas: los cambios entran en la siguiente entrega en vez de romper el proyecto. Lo que sale del alcance se cotiza aparte y tú decides si entra. Si los cambios son constantes por naturaleza del negocio, conviene más la modalidad de equipo dedicado.
Sí, y suele ser lo más sano. En la modalidad de equipo dedicado nuestros desarrolladores entran a tus ceremonias y a tu repositorio como uno más. En proyecto cerrado, tu gente participa en las revisiones quincenales.
Sí. Empezamos por una revisión para entender en qué estado está y qué tan documentado quedó, y de ahí sale un plan realista. A veces la conclusión honesta es que conviene reescribir una parte, y te lo decimos con números.
Te llevas lo entregado hasta ese punto, funcionando y documentado, porque cada etapa se libera completa. No hay proyectos donde pagaste seis meses y no tienes nada usable.